miércoles, 6 de abril de 2011

A VECES

A veces me gustaría no ser significativo para nadie, poder tener licencia para desaparecer y no dejar huella. Que no preguntaran por mí, que no quisieran saber nada de mí. Tener la libertad absoluta de mi existencia, de mi ser. Tener el poder de dejar de ser, de no volver a ser, de no ser quien soy, de no ser un vacío para nadie. O de ser vacío de mi vacía existencia.
Otras veces me gustaría estar de otra manera a como estoy, administrar libremente mi autoridad sobre mi propio ser, estar donde no estoy, quedarme inmóvil, estar paralizado sin que nadie me vea. Que todo el mundo pasara sobre mi inexistencia, que nadie necesitara una caricia mía, que no recordaran mi sonrisa, que mi cara se hubiera borrado de la memoria de todo ser humano.


Algunas veces, sin embargo, exploto de alegría si me veo con la capacidad de crear ilusión, de dar felicidad, de transmitir optimismo y alegría, de crear y tejer afectos, de construir bases para el amor. Entonces sí quiero. Quiero que alguien pregunte por mí, quiero que alguien me desee, que necesite verme, sentirme, mirarme a los ojos y que se vuelva loca; quiero que alguien quiera cuidarme, darme mimos, que alguien llore por mí y que sufra cuando sufro. Quiero una persona que me espere impaciente cuando no estoy y que se emocione cuando llegue.
A veces también me gustaría que la marcha de mi vida pudiera cesar con carácter temporal, para ver las cosas con distancia, con ángulos abiertos... sin aristas que hieran mi corazón. Que alguien se interese por los interrogantes de mi cara, que quiera saber por qué mi mirada se torna de azul cielo a gris plomizo, que se preocupe cuando mi sonrisa no florezca y que rompa con su presencia los nudos gordianos de mi garganta.
Otras veces desearía ser acariciado por otros aires, embriagarme con otros olores, deleitarme con sabores lejanos y mirar colores más claros. Me encantaría salir del recinto inmenso de mi hermetismo, romper los silencios de mi corazón con hermosas palabras de amor, ser capaz de crear ilusión y brillo en los ojos de alguna princesa destronada, abrazar a alguien por detrás y que vea por delante un baile de hadas blancas.


Algunas veces, en cambio, me acarician aires que antes movieron algunos cabellos, me bañan aguas con olas plateadas y mensajes en botellas que me llenan de esperanza. Y de nuevo soy capaz de emocionar a alguien, de pulverizar su tristeza, de arrancar sonrisas esmaltadas que matizan la furia de la melancolía. Y entonces otra vez sí que vuelvo a querer. Quiero que alguien busque mis palabras, que necesite mis caricias, que se haga fuerte con mi apoyo, que mi voz le resulte la más bella melodía, que mi dolor sea su dolor y que llore cuando lloro. Quiero una persona que viva realidades divinas junto a mí y que sueñe fantasías inimaginables en la misma cama en donde yo la ciña con mis brazos.


10 comentarios:

mjmanzanares dijo...

AMEN

peñi dijo...

Necesidad inevitable del ser humano lo que trasmiten tus palabras acunas la emoción de quiénes te leémos,animando al esbozo de una sonrisa.

jesuscastuo dijo...

yo te aseguro que necesito de tus palabras, caricias, alegrias y tristezas. Muak.

Noelia Torres Torres dijo...

Los sueños de este "A veces" creo que son comunes a más personas.
A veces sentimos lo contrario a lo que nos gustaría pero a veces, la vida se pone de nuestro lado y nos muestra todo eso que deseamos.
A veces es imposible que el corazón no sonria mientros te leo, a veces es imposible no soñar leyéndote.

Vega dijo...

A veces, algunas veces, marcamos huella.
Otras veces quedamos marcados.
Y tú pisas fuerte.
Gracias por compartir esas palabras

Primitivo Expósito Azabal dijo...

Dios!!! Cómo me gustan los comentarios, es lo más. Muchísimas gracias, de verdad.

margarita manzanilla dijo...

Todos y todas somos útiles para algo, o para alguien, o para muchos...pero pocas personas tienen el don de aliviar a los que están a su alrededor y, aunque puede llegar a ser demasiado para ellos, para aquellos a los que sirven es una bendición encontrarlos en su camino...Eres nuestro amuleto y yo...me pido princesa destronada!!!

Marta dijo...

Preciosa entrada que no deja indiferente

Primitivo Expósito Azabal dijo...

Marta, tú no eras Vega?
Gracias Margarita Manzanilla, me ha gustado mucho tu comentario. Gracias por compartir sentimientos y estados.

kitty dijo...

a veces, a veces todo en la vida es a veces